El plan de Prolima para recuperar el emblemático edificio Giacoletti de la plaza San Martín, que quedó en ruinas tras un incendio en el 2018, cuando, tras cuatro horas de fuego, colapsó el 95% del inmueble y desaparecieron cien años de historia.
HISTORIA
EL PROYECTO
Basado en evidencia fotográfica, el equipo de proyecto de Prolima restituye virtualmente todos los ornamentos y detalles arquitectónicos, así como el revestimiento de cuarzo de las paredes exteriores. La base para la recuperación virtual del edificio es el amplio registro fotográfico y la evidencia sobre el sistema constructivo de inicios del siglo XX. Utilizando la metodología de reconstrucción 3D, se propone reconstruir los elementos decorativos de la fachada original.
HISTORIA
Durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX, la ciudad de Lima, que entonces se preparaba para conmemorar el Centenario de la Independencia del Perú (1921), experimentó un inusitado crecimiento urbano con la construcción de modernos edificios y colosales monumentos de carácter histórico. Parte importante de esa dinámica de modernización urbana fue el edificio Giacoletti, construido en 1911, en el estilo art nouveau (líneas sinuosas, decoración floral), para albergar comercios, y llamado así por el apellido de su dueño, Pedro Giacoletti Ferrecio, un próspero comerciante italiano.
Desde el inicio fue un lugar muy concurrido por la sociedad limeña. En el primer piso había una tienda de mercadería importada (licores, bombones, pastas italianas, cajas de fantasía con dulces, mantequilla, quesos y hasta frutas importadas de California, entre otras exquisiteces para la época). En el segundo funcionaba un elegante bar, restaurante y salón de billar.
En 1930, Juan Romano Péndola, otro empresario italiano, adquirió el inmueble y remodeló la fachada con una estética más plana, de estilo neocolonial. Él y posteriormente sus herederos continuaron el negocio de la bodega y pastelería. Como dato curioso, el de Romano fue uno de los primeros negocios en vender y hornear pavos para la tradicional cena navideña.
Desde el inicio fue un lugar muy concurrido por la sociedad limeña. En el primer piso había una tienda de mercadería importada (licores, bombones, pastas italianas, cajas de fantasía con dulces, mantequilla, quesos y hasta frutas importadas de California, entre otras exquisiteces para la época). En el segundo funcionaba un elegante bar, restaurante y salón de billar.
En 1930, Juan Romano Péndola, otro empresario italiano, adquirió el inmueble y remodeló la fachada con una estética más plana, de estilo neocolonial. Él y posteriormente sus herederos continuaron el negocio de la bodega y pastelería. Como dato curioso, el de Romano fue uno de los primeros negocios en vender y hornear pavos para la tradicional cena navideña.
Para los años de 1970, la ciudad de Lima empezaba a cobrar un matiz más popular y los ambientes del edificio Giacoletti funcionaban como restaurante en el primer nivel, y como agencias de viajes u hostales, en los niveles superiores.
Finalmente, el 27 de octubre del 2018, un incendio iniciado en la chimenea de la pollería que operaba en el primer piso lo redujo a ruinas.
LA RECONSTRUCCIÓN
Tres años después del incendio, y en el marco del Plan Maestro del Centro Histórico de Lima, el equipo de proyecto de Prolima planea restablecer de los escombros y poner en valor el edificio Giacoletti.
El anteproyecto, que actualmente se encuentra a la espera de aprobación en la Comisión Técnica Provincial de Centros Históricos de la Municipalidad de Lima, plantea devolver los valores arquitectónicos originales al inmueble, recuperando la fachada original y todos los pisos y salones interiores.
LA RECONSTRUCCIÓN
Tres años después del incendio, y en el marco del Plan Maestro del Centro Histórico de Lima, el equipo de proyecto de Prolima planea restablecer de los escombros y poner en valor el edificio Giacoletti.
El anteproyecto, que actualmente se encuentra a la espera de aprobación en la Comisión Técnica Provincial de Centros Históricos de la Municipalidad de Lima, plantea devolver los valores arquitectónicos originales al inmueble, recuperando la fachada original y todos los pisos y salones interiores.
Para reconstruir volumétrica y espacialmente un edifico que ya no existe —pues el fuego prácticamente lo desapareció—, los técnicos de Prolima utilizaron un método digital de última generación, creando un modelo en 3D de la arquitectura original, a partir de los restos del edificio, de decenas de fotografías históricas desde diferentes perspectivas y de planos planimétricos antiguos. De esta manera, se piensa proyectar una reconstrucción que rescate a la vez el sistema constructivo primigenio, pero con reforzamientos estructurales modernos. El nuevo edificio albergará oficinas administrativas y un centro de información turística de Lima Metropolitana.
EL PROYECTO
Basado en evidencia fotográfica, el equipo de proyecto de Prolima restituye virtualmente todos los ornamentos y detalles arquitectónicos, así como el revestimiento de cuarzo de las paredes exteriores. La base para la recuperación virtual del edificio es el amplio registro fotográfico y la evidencia sobre el sistema constructivo de inicios del siglo XX. Utilizando la metodología de reconstrucción 3D, se propone reconstruir los elementos decorativos de la fachada original.






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